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miércoles, 4 de febrero de 2026

Lágrimas de Obergo 2024 (D.O. Somontano)

 

El valle de Secastilla es uno de los más importantes de la D.O. Somontano. Se encuentra en la comarca de la Ribagorza, entre el río Ésera y el Cinca, y da nombre a una popular bodega. No obstante no es la única, puesto que allí se encuentra también Bodegas Obergo, una pequeña bodega emplazada en la ladera de la sierra de Ubiergo, fundada en el año 2000. 

Lágrimas de Obergo es el único rosado de la casa, elaborado a partir de uvas Garnacha y Merlot por método de sangrado. He visto describir añadas anteriores como de color rosa intenso, la del 2024 es de un bonito color piel de cebolla. Es un vino elegante y expresivo, con predominio de los frutos rojos, que recuerda al yogur de fresa, sumándose en boca notas de fruta de hueso y panadería. 

domingo, 29 de junio de 2025

Ochoa Rosado de Lágrima 2024 (D.O. Navarra)

Bodegas Ochoa, fundada en 1843 en Olite, es una de clásicas navarras más reputadas; sus vinos son una constante en casi cualquier comercio o local de hostelería y gozan de una gran popularidad. En particular, el vino dulce elaborado con Moscatel de Alejandría o el clásico Ochoa Tempranillo tienen un gran número de adeptos en la Comunidad Foral. En los últimos años ha tenido cambios respecto a su gestión ya que Javier Ochoa, quien se hizo cargo de la bodega en 1965 tras la inesperada muerte de su padre Adriano, ha cedido su posición a sus hijas Adriana y Beatriz. Estos cambios han ido acompañados de una modernización del diseño de etiquetas que no ha pasado desapercibido a nadie.

Rosado de Lágrima está elaborado por el método de sangrado, aunque a diferencia de lo habitual es un coupage de 40% Garnacha, 40% Merlot y 20% Cabernet, con una maceración con sus hollejos de 4-6 horas. Es de un rosa palo, algo más claro que los rosados navarros clásicos, y apuesta claramente por el frescor, con notas de frambuesas, fresas y cerezas silvestres, y un final cítrico que refuerza esta línea, sin perder el equilibrio ni la elegancia. La verdad es que en Navarra hay rosados para todos los gustos, con la alta calidad como elemento común.